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miércoles 14 de marzo de 2012

Clonarán a mamut congelado hace 100 mil años


Científicos rusos anunciaron sus planes de clonar un ejemplar prehistórico de mamut que estuvo congelado durante 100 mil años en la República de Yakutia.

El portavoz del Instituto de Ecología Aplicada (IEA) de Siberia señaló que el propósito del estudio es realizar una clonación somática, que consiste en insertar el material genético de un mamut que vivió en las células de un elefante hembra actual.

“Las células madres serán pasadas al útero de un elefante hembra que gestará el feto durante 22 meses con el fin de que nazca una cría de mamut”, dijo.

Durante el proceso de clonación participarán científicos rusos, surcoreanos y chinos. Entre ellos, el controvertido científico surcoreano Hwang Woo-suk, quien es considerado un pionero en este terreno tras clonar un perro en 2005.

Para realizar la clonación, los especialistas han decidido implantar las células del mamut en un elefante hembra de la India, por tratarse de su pariente genético más cercano.






CÓMO ENGAÑAN LOS ADIVINOS Y PARAPSICÓLOGOS


A lo largo de la historia de la humanidad se ha visto cómo algunas personas en busca de consejo visitan a otros que dicen ser capaces de predecir el futuro. Lo que no es tan bien conocido son las artes y métodos que utilizan para engañar a quienes acuden a ellos en busca de algún tipo de consejo o de consuelo. Este engaño hace creer al que consulta, a veces de forma impactante, que el vidente tiene un conocimiento profundo y sobrenatural acerca de su vida. Tales técnicas suelen acompañarse de diversas ambientaciones escénicas:

cartas de tarot, cartas astrales en hojas de papel o en pantallas de computadoras, ripios de café en una taza, huevos crudos en un vaso de agua, lectura de las líneas de las manos, etc.

La insípida verdad que se esconde tras los testimonios que se promulgan sobre estos videntes, por parte de crédulos pacientes, es en realidad una técnica muy simple llamada lectura en frío.

Esta consiste en decirle a la persona que consulta, frases que son obvias o tan generales que se podrían aplicar a cualquiera, o información que se le extrae al visitante por medio de un análisis cuidadoso de sus respuestas verbales, además de su lenguaje corporal.

Todo lo anterior se adoba con un excelente juego de palabras para confundir al que ha recurrido a ellos con la esperanza vana de conocer qué les depara el futuro.

La lectura en frío se basa en el análisis de reacciones y respuestas que manifieste la persona a la hora de dejarse "leer su suerte".

Con miras en un estudio detallado, esta técnica se puede desglosar en varias fases.

1. Análisis visual de la persona
La primera fase consiste en hacer un análisis de la persona en el momento en el cual ingresa a la sesión psíquica. Este análisis puede incluir los siguientes elementos:

1.1. Forma de caminar del individuo
Cuando el "paciente" que va a consultar exhibe unos movimientos lentos y rígidos o posturas corporales encorvadas, pueden interpretarse como dolencias, siendo las más comunes las de la columna vertebral. Movimientos muy torpes o tambaleantes pueden sugerir una personalidad, hasta cierto punto, acorde con su forma de mover.

1.2. Interacción visual
La mirada de una persona puede decir mucho sobre su estado interior. Su estado de ánimo, sus sensaciones, su estado de preocupación, etc, son discernibles en la expresión facial, principalmente en la mirada. Además la dirección de la vista puede indicar el carácter del paciente. Miradas bajas o evasivas indican casi siempre a una persona tímida, lo cual puede tener correlación en su seguridad al tomar sus decisiones y en el trato con los demás. Por el contrario, una mirada del paciente fija en los ojos del adivino indica generalmente una persona más firme y segura de sí misma.

1.3. Forma de hablar
La forma de hablar de alguien, incluyendo la corrección gramatical, semántica, entonación, volumen y acento, entre otros, puede dar muchísimas indicaciones valiosas sobre su vida. Se puede conocer su estrato sociocultural, su nivel de educación, sus posibles intereses, etc. Extrapolando de estos datos se pueden conjeturar problemas del paciente, con base en las problemáticas típicas de su sector social. Así por ejemplo, si se detecta que alguien es de estrato social bajo, se le podría conjeturar problemas y preocupaciones de índole económica. Si alguien es de estrato muy alto, se le podría sugerir que tiene problema de sentido de vida, o que nada le llena interiormente. Habría una buena posibilidad de acertar.

1.4. Forma de vestir
La presentación personal puede indicar, hasta cierto grado, cuánta autoestima tiene el paciente, su nivel de frivolidad, un exceso o una carencia de pulcritud, etc.

1.5. Aspecto físico
Infortunadamente, en el medio en que nos movemos, la apariencia estética de una persona puede abrirle o cerrarle muchas puertas. Una persona no muy atractiva puede tener serios problemas con el sexo opuesto; esto es una mina de oro de la cual un psíquico desvergonzado puede extraer información para sus sesiones. De otro lado, una mujer muy bella con frecuencia puede sentir que la valoran sólo por su aspecto físico, lo que a algunas le puede resultar molesto.

2. Lectura del carácter del paciente
En esta etapa se hará una descripción psíquica de la personalidad del paciente. Se deben usar con astucia los datos obtenidos en la primera fase, al igual que una buena dosis de ambigüedad y de ideas halagadoras para el paciente.

Se podrían dar cientos de ejemplos:

"Usted es una persona muy inteligente": mucha gente se considera, o desea ser considerada inteligente.

"Algunas veces es tímida pero en otras ocasiones se comporta de forma muy atrevida": esta afirmación, que parece muy acertada, es absolutamente ambigua porque todos variamos nuestro comportamiento en distintas circunstancias.

"Usted tiene capacidades ocultas que no ha aprovechado, pero que le ayudarán mucho en el futuro": cualquier persona desearía que esto fuera cierto. Ese deseo de creer es un motivo que logra que el paciente lo acepte como cierto, o por lo menos posible.

En cada frase que se emita, el psíquico debe estar atento a reacciones de asombro del paciente, lo que indicaría aciertos y líneas que se pueden seguir para ganar más credulidad del consultante. En cambio, en casos negativos, se debe matizar la frase fallida, relativizándola o diluyéndola.

3. Tendido de "redes" y dramatización
La tercera fase de la lectura en frío consiste en tender las redes, lo que consiste en emitir afirmaciones vagas para sacarle información al paciente.

Basándose en la información obtenida en la primera y segunda fase, se pueden aventar al paciente descripciones más o menos ambiguas para obtener más datos. Como siempre, esto se debe hacer de forma muy vaga, pero al mismo tiempo se debe estar muy atento a la reacción corporal del paciente. En el instante en que se detecte una respuesta positiva, ya sea por una expresión de asombro o por un asentimiento con la cabeza, el vidente debe reforzarle su acierto al paciente de forma verbal. En caso contrario, debe desviar la atención del fracaso, ya sea menguando su importancia, alegando que "aunque no ha sucedido, pronto ocurrirá", o disimulando el error, desviándolo hacia datos nuevos que aporte el paciente.

Una clave para una buena impresión sobre el paciente consiste en ser lo más inexacto posible, haciendo uso de pausas para aumentar la imprecisión de la lectura, sin que el paciente se dé cuenta de ello.

Así por ejemplo:

"Usted... (pausa) ... o alguien muy cercano a usted... (pausa) ... está en grave riesgo de... (pausa) ... o tal vez ya ha sido víctima de un accidente..."
El objetivo de las pausas consiste en dar una apariencia de precisión, cuando en realidad lo que se hace es lo opuesto: abrir el abanico de posibilidades para que la lectura sea acertada. Así, en la lectura anterior se tendió la red en dos direcciones distintas: o se tiene riesgo de un accidente, o ya se tuvo; y la víctima puede ser el que consulta, o cualquier otra persona que él conozca.

Esta multiplicación de posibilidades se encargará de que el paciente recuerde a alguien que concuerde con la descripción. La probabilidad de que alguien o o algún conocido de esta persona haya tenido durante el pasado algún accidente es muy alta; más aún, riesgos de accidentes hay por todos lados. Es prácticamente seguro que alguna de las opciones deberá ser aceptada por quien consulta. Si la persona reconoce a alguien que haya sido víctima de un accidente, probablemente responda dando la identidad del accidentado: "¡Si!, el esposo de mi hermana sufrió un accidente el año pasado". El "vidente" ya llevaría un punto muy fuerte a su favor.

Con la forma como responda el paciente a la frase anterior se puede deducir, entre otros datos, la gravedad del suceso: si la persona cambia de semblante y se pone triste, es muy posible que el accidentado haya quedado gravemente incapacitado o muerto, mientras que si la persona responde con entusiasmo por lo acertado del médium, es casi seguro que la víctima se recuperó. Apenas se capte un mal ánimo en quien recibe la lectura, aún antes de que el paciente responda, se puede agregar algo como: "... y esta persona parece haber sufrido un daño muy grave... (pausa) ... es posible que haya muerto".

Esto pondría el último clavo ante la incredulidad del paciente. La impresión ejercida sobre él sería muy profunda.

Es claro que sobre un tema como este se podría hacer una infinidad de afirmaciones vagas de las cuales obtener un sinnúmero de datos sobre la vida del paciente. Por ejemplo: "alguien recibió todo el dolor de ese accidente", "ese accidente los hizo sufrir mucho", "ese accidente les significó un desnivel económico", o cientos de cosas por el estilo. Ha dicho solamente una idea sobre cosas hechos cotidianos, una perogrullada, y el vidente ya tiene a un crédulo boquiabierto por la alta precisión de sus lecturas.

4. Predicción del futuro
Ya se ha mostrado cómo se puede obtener información sobre el pasado y presente de una persona; también se cuenta ya con la credulidad y asombro del paciente, lo que lo mantendrá en una actitud receptiva sobre cualquier cosa que se diga.

Es el momento apropiado para "predecir" sucesos
, ya que en este caso las equivocaciones no se pueden detectar inmediatamente.

Es la etapa más relajada de la sesión psíquica. Lo único que hay que hacer ahora es jugar con probabilidades.

Por ejemplo:

"El próximo año usted padecerá una enfermedad": cualquier persona sufre por lo menos una enfermedad al año, ya sea leve o grave.

"El próximo mes usted emprenderá un proyecto": la ambigüedad de la frase está en que cualquier empresa humana, por sencilla que sea, se puede ver como un proyecto.

"Dentro de poco recibirá algo que usted ha estado esperando": se juega con las expectativas que tiene cualquier persona, a la vez que se deja tan ambiguo que se puede prestar a cientos de interpretaciones.

"Usted se va a casar": es una afirmación muy probable, y con el nivel de confianza que en este momento ya se habría ganado el psíquico, haría que se creyera sin ninguna dificultad.

5. Justificación evasiva de los fallos
Para hacer una buena lectura se deberá tener muy presente el jamás aceptar un error de predicción sino esconderlo hasta donde más se pueda. Para esto, se debe hacer sentir al consultante como que él hubiera cometido el error.

Por ejemplo:

Adivino: Usted ha recibido una ofensa el mes pasado.

Consultante: Que yo sepa no he recibido ninguna ofensa.

Adivino: Muy bien lo ha dicho: que usted sepa, esta ofensa la hicieron sus espaldas y fueron personas muy querida por usted de las cuales Ud. nunca sospecharía.

En este caso, el adivino lleva todas las de ganar pues confunde al consultante con sus enunciados: lleva su error a un campo en el cual el paciente no puede verificar la veracidad o falsedad de la afirmación -- cara gano yo; sello pierdes tú.

Consideraciones finales
Ya que están explicadas las fases de la lectura en frío, es útil mostrar un ejemplo de lectura que incluye todos los aspectos considerados. Como podemos ver, los adivinos juegan con las probabilidades, utilizan la dramatización para obtener información sobre la marcha, y se basan en un discurso formado por frases evidentes, ambigüas e inverificables.

Para dominar esto y generar una buena impresión, el adivino debe tener un excelente sentido de observación y un buen juego de palabras, que obligue al paciente a cooperar en la lectura.

El siguiente ejemplo de lectura, representado con la dramatización adecuada, podría dejar boquiabierta a cualquier persona:

"Algunas veces eres extrovertido, afable, sociable mientras otras veces eres introvertido, cauto y reservado.

Has descubierto que es poco inteligente revelarte a los demás con demasiada honestidad. Prefieres un poco de cambio y variedad, y te produce insatisfacción verte rodeado de restricciones y limitaciones.

Disciplinado y controlado por fuera, tiendes a ser aprensivo e inseguro por dentro. Aunque tu personalidad tiene puntos flacos, sueles ser capaz de compensarlos.

Tienes muchas capacidades sin aprovechar, que no has convertido aún en ventajas para ti. Tienes tendencia a ser crítico contigo mismo. Tienes una gran necesidad de gustar a los demás y sentirte admirado."

De seguro el lector ha debido quedar algo impresionado por haber encontrado una concordancia más bien alta entre este párrafo y su propia personalidad. La realidad es que el ejemplo no dice prácticamente nada.

En él se ilustran varios de los principios que hemos tratado: frases ambiguas como "Aunque tu personalidad tiene puntos flacos, sueles ser capaz de compensarlos"; lecturas en las que siempre se cumple una de dos opciones como "Algunas veces eres extrovertido, afable, sociable mientras otras veces eres introvertido, cauto y reservado"; uso de deseos secretos del paciente como "tienes muchas capacidades sin aprovechar, que no has convertido en ventajas para ti"; verdades universales para cualquier ser humano como "te produce insatisfacción verte rodeado de restricciones y limitaciones"; etc.

Las situaciones exactas que supuestamente se adivinan durante una sesión, son sólo información sacada sobre la marcha por personas que tienen mucha experiencia en estas técnicas. Es tal la versatilidad de la lectura en frío, que se puede usar por medio de un teléfono, lo que en parte ha sido causa de la proliferación de este tipo de servicios, como las líneas psíquicas y astrales de videntes y estafadores.

Es indignante el uso que hacen personas sin escrúpulos para engañar a otros con el fin de llenarse los bolsillos.
También da tristeza ver cómo personas que no son conscientes de las artes usadas por psíquicos, astrólogos, tarotistas, videntes y demás farsantes, terminan promulgando testimonios entusiastas acerca de cuán acertados fueron estos adivinos en su lectura. Una víctima de una buena lectura en frío terminará siendo un defensor a capa y espada de los poderes de su vidente.

Así, una persona crédula nunca se hará ninguna de las siguientes preguntas: Si adivinan el futuro, ¿por qué no advierten a la ciencia de próximas patologías para que la ciencia se adelante al descubrimiento de una cura? ¿por qué no adivinan el próximo número de la lotería que va a caer y así llenarse de dinero y no tener que seguir dedicándose a leer pobremente la suerte en un garaje? ¿por qué no advierten a los gobiernos de las diferentes naciones sobre un futuro difícil para su país y así evitarlo?...

Se le podría hacer estas preguntas a los psíquicos, a las cuales responderían con argumentaciones vacías, sin sentido, y justificaciones ad hoc...

De la misma forma como justifican sus predicciones fallidas. 






martes 13 de marzo de 2012

Asteroide podría destruir la Tierra en 2040; la NASA prepara un arma nuclear para desviarlo


La NASA prepara un arma nuclear para destruir un gigante asteroide que podría destruir la Tierra en 2040. Se trata de un asteroide de 460 metros de ancho y ha sido nombrado 2011 GA5, razón por la cual el organismo decidió nombrar una misión para desviar el asteroide si en el 2013 se descubre que la amenaza es importante. “El curso de acción prudente es, pues, esperar al menos hasta que las observaciones de 2013 se proceden antes de hacer planes preliminares para una misión de desviación potencial”, dijo la NASA.
De ser necesaria la desviación, los detonarían un arma nuclear en la superficie del asteroide para destruirlo o embestir el asteroide con una nave espacial para alterar su curso.
Otra opción está siendo estudiada por la Agencia Espacial Europea , la cual propone estrellar una nave espacial contra el asteroide a través de su programa de Don Quijote, en honor al personaje del título de una novela española.
La agencia dijo que planea enviar una nave espacial para que se estrelle contra un pequeño asteroide para estudiar los efectos en 2013 o 2015.
Los científicos tienen la oportunidad de realizar un seguimiento de 2011 GA5 el próximo año. Estas observaciones darán una idea más completa de la trayectoria del objeto.
El objeto ya ha alertado a los funcionarios del Equipo de Acción de las Naciones Unidas sobre los objetos cercanos a la Tierra, que ha comenzado a discutir las maneras de desviarlo.
Las autoridades han calculado las probabilidades de que el asteroide golpe la tierra como una en 625, aunque eso podría cambiar si el asteroide se desvía de su órbita actual.
Hay unos 19.000 asteroides “de tamaño medio” confirmados a 120 millones de kilómetros de la Tierra, según la NASA.
Los asteroides de tamaño medio varían entre 330 y 3.300 pies de ancho y si uno impactara la tierra podría devastar un área del tamaño de una ciudad.






viernes 9 de marzo de 2012

Cinturón de Van Allen


Son dos fajas, formadas por partículas cargadas e interpoladas en el campo magnético terrestrel que rodean a nuestro planeta.
Fueron descubiertos en 1958 por el físico americano James van Allen, que era responsable de un experimento confiado al primer satélite artificial americano "Explorer 1".
En lo que respecta al origen de las partículas de los cinturones de van Allen, debe buscarse en los flujos de electrones y de protones que nos llegan desde el Sol bajo la forma de viento solar. Las partículas son arrastradas en recorridos helicoidales sobre las líneas del campo geomagnético por la fuerza de Lorentz (fuerza ejercida por un campo eléctrico y un campo magnético sobre una carga eléctrica en movimiento). Dado que el campo magnético aumenta cerca de los polos de la Tierra, las partículas se mueven de un lado a otro en recorridos helicoidales entre los polos norte y sur de la Tierra. Los cinturones son evitados por las misiones espaciales tripuladas, porque su radiación puede dañar el organismo humano. Esta región se extiende desde algunos cientos de kilómetros sobre la Tierra hasta unos 48.000 a 64.000 km. La mayor parte de los protones de alta energía (mayor de 10 MeV) se encuentran en el cinturón interior a una altitud de 3.200 km; los electrones están más concentrados en un cinturón exterior que se extiende a muchos radios de la Tierra en el espacio.






miércoles 7 de marzo de 2012

OVNI Sapiens Sapiens







Por qué las mujeres no pueden ser curas?







sábado 3 de marzo de 2012

CIENTÍFICOS ENCUENTRAN GENES EXTRATERRESTRES EN EL ADN HUMANO


Encuentran genes extraterrestres en el ADN humano.
La mayoría abrumadora del ADN humano procede de fuera del mundo en su origen. Lo que vemos en nuestro ADN es una programación en dos versiones: Un gran código y un código básico Una forma de vida extraterrestre más alta se ocupó de crear nueva vida y plantarla en diversos planetas.
Un grupo de investigadores oficiales que trabaja en el Proyecto Genoma Humano indican que han hecho un descubrimiento científico asombroso: creen que el supuesto 97% de las secuencias no codificadas en el ADN humano es nada menos que código genético de formas de vida extraterrestre.
Las secuencias no codificadas son comunes a todos los organismos vivos sobre la Tierra, desde los mohos a los peces y a los seres humanos. En el ADN humano estas secuencias constituyen la mayor parte del genoma total, dice el profesor Sam Chang, líder del grupo.
Las secuencias no codificadas, conocidas originalmente como “ADN basura”, se descubrieron hace años, y su función permanecía siendo un misterio. La mayoría abrumadora del ADN humano es de fuera del mundo en su origen. Los aparentes “genes basura extraterrestres” meramente “disfrutan del paseo” con el duro trabajo de los genes activos, pasados de generación a generación.
Después de un análisis extenso con la ayuda de otros científicos, programadores informáticos, matemáticos y otros eruditos sabios, el Profesor Chang se había preguntado si el aparente “ADN basura humano” fue creado por algún tipo de “programador extraterrestre”. Sobre los trozos extraterrestres dentro del ADN humano, el profesor Chang observa más, “tiene sus propias venas, arterias, y su propio sistema inmunitario que resiste vigorosamente todas nuestras medicinas anticancerígenas.”
El profesor Chang estipula más que “nuestra hipótesis es que una forma de vida extraterrestre más alta se ocupó de crear nueva vida y plantarla en diversos planetas. La Tierra es solamente uno de ellos. Quizás, después de programarlo, nuestros creadores nos hicieron crecer del mismo modo en que nosotros cultivamos bacterias en los platos de Petri. No podemos conocer su motivos, si fue un experimento científico, o un modo de preparar nuevos planetas para la colonización, o es un asunto en curso a largo plazo de sembrar vida en el Universo.”
El profesor Chang indica más, que “si pensamos sobre ello en nuestros términos humanos, los evidentes “programadores extraterrestres” estaban trabajando muy probablemente sobre un gran código consistente en varios proyectos, y los proyectos habrían producido diversas formas de vida para diversos planetas. También ellos intentaron diversas soluciones. Escribieron “el gran código”, lo ejecutaron, no les gustó alguna función, la cambiaron o añadieron una nueva función, lo ejecutaron otra vez, hicieron más mejoras, y lo intentaron una y otra vez.”
El equipo de investigadores del profesor Chan concluye además que, “los evidentes programadores extraterrestres podrían haber ordenado cortar todos sus planes idealistas para el futuro cuando ellos se concentraron en el proyecto Tierra para cumplir el plazo apremiante. Muy probablemente, con una prisa o precipitación evidente, los programadores extraterrestres pueden haber cortado drásticamente el gran código y haber entregado un programa básico diseñado para la Tierra.”
El profesor Chang es solamente uno de los muchos científicos y otros investigadores que han descubierto orígenes extraterrestres en la humanidad.

Prueba absoluta 
Los coordinadores del Proyecto Genoma Humano encuentran prueba absoluta del contacto extraterrestre con seres humanos de la Tierra a través de la evidencia del ADN. El profesor Chang y sus colegas investigadores muestran esos huecos, lagunas o intervalos evidentes de programación extraterrestre en la ordenación del ADN precipitados por un apresuramiento para crear la vida humana sobre la Tierra presente en la humanidad con un crecimiento ilógico de masas de células que conocemos cómo el cáncer.”
El profesor Chang indica más que “lo que vemos en nuestro ADN es una programación consistente en dos versiones, un gran código y un código básico.” El Sr. Chang afirma entonces que “el primer hecho es que el programa completo no fue escrito positivamente sobre la Tierra; eso es ahora un hecho verificado. El segundo hecho es que los genes, por sí mismos, no son suficientes para explicar la evolución; debe haber algo más en el juego.”
“Más pronto o más tarde -dice el profesor Chang- tenemos que enfrentarnos con la noción increíble de que cada vida sobre la Tierra lleva el código genético de su primo extraterrestre, y que la evolución no es lo que nosotros creemos que es.” 

Implicaciones
Las implicaciones de estos hallazgos científicos reforzarían las afirmaciones de otros científicos y observadores de tener contacto con supuestos seres humanos de fuera del mundo que parecen extraterrestres.
Se ha afirmado que los seres humanos de fuera del mundo que parecen extraterrestres han proporcionado algo de material genético para la evolución humana, y que muchos de estos extraterrestres han permitido que algunos de su personal encarnen como semillas estelares sobre la Tierra en familias humanas.
Estas semillas estelares, niños de las estrellas o gente estelar, son descritos por Brad y Francie Steiger como individuos cuyas almas estaban encarnadas formalmente sobre mundos de otros sistemas estelares, y luego viajaron a la Tierra y decidieron encarnar aquí con el fin de estimular el desarrollo espiritual evolutivo de la humanidad.
La mayor parte de la humanidad considera que este grupo de extraterrestres son benévolos según lo descrito por contactados tales como George Adamski, Orfeo Angelucci, George Van Tassell, Howard Menger, Paul Villa, Billy Meier y Alex Collier cada uno de los cuales explica la naturaleza de sus interacciones voluntarias con estos seres humanos de apariencia extraterrestre. Estos contactados proporcionan a menudo evidencia física en forma de fotografías, películas y otros testigos de sus contactos con razas extraterrestres. El contactado más ampliamente documentado e investigado es Eduard 'Billy' Meier que proporcionó mucha evidencia física para los investigadores.







sábado 25 de febrero de 2012

Cerebro humano, corazón de chimpancé


Los hombres y nuestros más inmediatos antecesores, los chimpancés, somos prácticamente iguales en lo que a nuestra composición genética corresponde, aunque con matices: la composición de ARN mensajero del chimpancé es más parecida a la del humano que a la del orangután en el hígado, pero en el cerebro ocurre todo lo contrario: el ARN del cerebro de chimpancés coincide más con el de los orangutanes que con el de los humanos. Esto quiere decir que en algún momento de la historia evolutiva del hombre, ocurrió un cambio que hizo que la misma cantidad de genes se expresaran en forma distinta en el cerebro, convirtiéndonos así en seres con cerebro humano y corazón de chimpancé. Por Lucas Sigman. 

Son muchas las cosas que hacen que una especie sea diferente de otra. Una planta florida en primavera es sumamente distinta a un cactus reseco de desierto, así como un perro salchicha poco tiene que ver con el alazán de Atahualpa. Históricamente, las especies se diferenciaron unas de otras por su morfología y se pensaba que una era más parecida a la otra por algún parecido en sus huesos, en sus hojas o en cualquier otra cosa observable a simple vista o con la ayuda de un microscopio. Para cualquier lector resulta natural enterarse hoy que lo que diferencia a una especie de otra son básicamente sus genes. Ya no miramos tanto al cráneo de qué simio se parece el de los humanos, sino que miramos a los genes de qué simios se parecen los de los humanos. Si tomamos esto como cierto, si pensamos que los genes son los que diferencian a un organismo del otro, hiere al ego de más de uno enfrentarse al crudo dato de que los hombres y nuestros más inmediatos antecesores, los chimpancés, somos prácticamente iguales en lo que a nuestra composición genética corresponde. Segundo nivel Indefectiblemente este dato nos abre la puerta a un segundo nivel de complejidad: no alcanza con conocer los genes. En un espíritu antropocéntrico se puede suponer que alguna diferencia tiene que existir entre los humanos y los chimpancés que haga que mientras los segundos dedican su tiempo a comer bananas y a masturbarse compulsivamente, los hombres y las mujeres construyan ciudades, fabriquen armas de destrucción masiva e investiguen como son sus genes, cuando ambos coinciden en un 98.7% en lo que a genes respecta. ¿Dónde está la diferencia? ¿Dónde está el origen de la diversidad? Buscando la respuesta a esta pregunta, Svante Pavo y otra buena cantidad de científicos se basaron en el siguiente fenómeno biológico. Los genes son la sustancia material en la que está codificada la información para que nuestras células funcionen correctamente. Nuestros genes nos hacen humanos y nuestros genes hacen que seamos parecidos a mamá o a papá. Pero los genes en sí mismos no son los efectores de los procesos biológicos. Los genes son transformados en ARN mensajero, que es el que después sirve como libro de instrucciones para que se generen las proteínas. Las proteínas son las verdaderas efectoras de la mayor parte de los procesos biológicos. Lo importante de esto es que pequeñas diferencias en la composición genética pueden transformarse en grandes diferencias en la composición de ARN mensajero y por lo tanto de proteínas.
Diferentes tipos celulares
Otra cosa determinante es que no todas las células de un organismo tienen la misma composición de ARN, mientras que sí todas tienen la misma composición genética y esto es básicamente lo que hace a un tipo celular diferente de otro. Las células del hígado y las del cerebro tienen los mismos genes, pero tienen distinto ARN. Dicho en forma más técnica, sus genes se expresan en forma diferente. Paavo y compañía se preguntaron entonces: ¿puede haber una diferencia en la composición de ARN mensajero en las células del cerebro humano, comparativamente a la los chimpancés? Para responder esto compararon en humanos, chimpancés y orangutanes la composición de ARN (conocida como transcriptoma) en células de hígado y de cerebro, utilizando para ello una moderna técnica de biología molecular conocida como chips de RNA. A nivel genético los chimpancés son más parecidos a los humanos que a los orangutanes, pero como ya sabemos, los chimpancés se comportan de forma más parecida a los orangutanes que a los humanos.

Iguales, pero distintos
Los resultados del trabajo son espectaculares, ya que responden bastante bien a la pregunta. La composición de ARN mensajero del chimpancé es más parecido al del humano que al del orangután en el hígado (esto se llama el transcriptoma del hígado), lo que es esperable dado que son más parecidos genéticamente. Sin embargo, en el cerebro ocurre lo contrario: el transcriptoma del cerebro de chimpancés coincide más con el de los orangutanes que con el de los humanos. Esto quiere decir que en algún momento de la historia evolutiva del hombre, ocurrió un cambio que hizo que la misma cantidad de genes se expresaran en forma distinta en el cerebro. Es imposible asegurar únicamente en base a estos datos que la diferencia en la composición de ARN en las células del cerebro es la que está el origen del a diversidad, pero no es alocado pensar que esta diferencia en la expresión posibilitó un cambio en la estructura cerebral que tuvo como consecuencia lo que vemos a nuestro alrededor todos los días. Este trabajo nos deja un gran resultado y dos importantes moralejas. El resultado es el de entender dónde puede haber estado el cambio que permitió al hombre desarrollar las facultades intelectuales que lo diferencian en buena parte del resto de las especies animales.

Moralejas
La primer moraleja es la de entender que a veces los razonamientos no son tan simples. Que no siempre la diferencia está en el tamaño y que a veces con los mismos componentes se pueden obtener resultados drásticamente diferentes. Como dice el refrán, a la hora de hacer magia no importa el tamaño de la varita. La segunda moraleja es sumamente importante y tiene que ver con una forma de hacer ciencia. La ciencia moderna está plagada de artículos en los que lo que domina es la técnica. Artículos en los que no se usan los experimentos para responder una pregunta previamente armada, sino que se hacen experimentos casi al azar y con los resultados se decide tejer alguna conclusión. No es difícil buscar una analogía en el arte. Un pintor puede empezar a tirar manchas en un cuadro y terminar con algo bonito por la simple razón de que es habilidoso para manchar, pero otra cosa muy diferente es cuando un artista sabe lo que quiere decir y tan sólo usa sus manos para llevar a una tela lo que está en su cabeza. En el trabajo de Paavo pasa esto último. La pregunta es sumamente clara y los resultados la hubieran contestado de cualquier manera. En caso de que el transcriptoma del chimpancé hubiera sido tan parecido al del humano, como parecidos son sus genomas, el resultado hubiera sido menos espectacular: no se hubiera podido concluir algo tan fuerte como lo que se concluyó, pero la calidad científica no sería cuestionable. Tal vez Paavo nos haya mostrado con su trabajo nuestro drama existencial, que es el de tener cerebro de humanos con corazón de chimpancé. Lucas Sigman es miembro del grupo de modelado molecular del departamento de Química Inorgánica. Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. 






Catástrofe en Siberia


Los extraterrestres sufrieron su primer accidente en la Tierra en un paraje deshabitado de Siberia Central el 30 de junio de 1908. Conocido como el evento de Tunguska porque ocurrió cerca del río de ese nombre, se achacó en principio al choque de un asteroide o un cometa. El ingeniero soviético Alexander Kazantsev propuso, sin embargo, en 1946 que había sido la explosión del reactor nuclear de una nave de otro mundo la que había arrasado 2.150 kilómetros cuadrados de bosque, tumbado 80 millones de árboles, provocado un terremoto de grado 5 en la escala de Richter y hecho las noches siguientes tan brillantes que podía leerse el periódico en las calles de Londres sin iluminación artificial.
"Sin duda alguna, los exploradores murieron durante el viaje a causa de los rayos cósmicos, por un choque con algún meteorito o por algún otro motivo. El que vino a la Tierra era un navío espacial sin piloto, semejante en todo a un meteoro. Por eso es que llegó a la atmósfera sin reducir velocidad. Debido a la fricción la nave se recalentó, tal como ocurre con los meteoros; se fundió su cubierta metálica y el combustible atómico estalló en el aire. Así, los visitantes espaciales murieron el mismo día en que su cohete debió haber aterrizado", escribió Kazantsev hace más de sesenta años.
Ecos de Hiroshima
La atribución del desastre de Siberia a una nave alienígena en 1946, un año antes de la visión de los primeros platillos volantes, no fue casual. Como recuerda el ingeniero espacial James Oberg en su libro Ufos & outer space mysteries (1982), Kazantsev había visitado las ruinas de Hiroshima tras la bomba atómica y le había impresionado su parecido con los efectos de la explosión de Tunguska: si en la ciudad japonesa se mantuvieron en pie algunos árboles cerca del centro de la detonación, en el epicentro de la explosión siberiana, señalado por millones de troncos tumbados radialmente, habían quedado en pie algunos, pelados como postes de telégrafos.
Un astrónomo soviético, Felix Zigel, fue con el tiempo el principal defensor de la teoría de la nave interplanetaria. Y un físico, Alexei Zolotov, dirigió varias expediciones a Tunguska, tras las cuales anunció la detección de rastros anormales de radiactividad. "Nosotros nos adheriríamos preferiblemente a la opinión de quienes sospechan el estallido de un horno propulsor instalado en alguna nave exótica", escribió Erich von Däniken en Recuerdos del futuro (1968). La idea de la nave alienígena ha sido abrazada después por Jacques Bergier, Andreas Faber-Kaiser, Juan José Benítez y muchos otros. Recientemente, en su libro El enigma de Tunguska (2004), el autor esotérico argentino Antonio Las Heras ha ido más allá: lo que explotó en Siberia no fue una nave, sino una bomba lanzada por extraterrestres que han elegido la Tierra como campo de pruebas nucleares con fines científicos.
Sea por mala memoria, por hablar de oídas o por otra razón, los partidarios de la teoría de Kazantsev suelen olvidarse de que no la propuso en una revista científica, ni siquiera en un libro de divulgación. El autor soviético era escritor de ciencia ficción y la idea del Roswell siberiano es el eje argumental de su cuento ‘Un visitante del espacio’, publicado en 1946. Däniken y compañía tampoco recuerdan que la nave accidentada proviene de Marte y estalla cuando está aprovisionándose de agua en el lago Baikal para transportarla al sediento planeta rojo; ni que los canales que hace poco más de cien años creyó ver Percival Lowell -y que al final resultaron ser una ilusión óptica- son en el relato "una vasta obra de irrigación"; ni que los marcianos gozan de un "sistema social perfecto" basado en "una economía planificada a escala total del planeta", consecuencia, sin duda, de una oportuna revolución socialista.
Otra dimensión
Los seguidores de la idea de la nave estrellada en Siberia citan todavía a Kazantsev como una autoridad de la ciencia soviética, como alguien que se adelantó a su tiempo. Sin embargo, cuando después de publicar su cuento expuso su idea ante la comunidad científica de la URSS, nadie le tomó en serio. Kazantsev se convirtió con los años en un defensor de las visitas extraterrestres en la Antigüedad: veía, por ejemplo, un astronauta en la losa de la tumba del rey maya Pakal, en Palenque (México). Y acabó renegando del origen marciano del objeto de Tunguska: "Ahora pienso que (los ovnis) vienen de otras dimensiones, incluido el que cayó en Tunguska", declaró a la revista Más Allá en 2002, poco antes de su muerte. Añadía que "existen hasta once dimensiones y tres mundos paralelos", y que de uno de los últimos vienen los Bigfoots y los Yetis "a buscar alimentos que allí les faltan". ¿Las pruebas? Las mismas que en el caso de la nave espacial.
Las Heras sostiene en su libro que "la ciencia oficial rusa" ha acabado confirmando que "solamente una explosión atómica debida a presencias inteligentes extraterrestres puede servir como explicación para esta catástrofe". La realidad, no obstante, es que el consenso científico no va por ese camino, y ni siquiera Zigel y Zolotov son investigadores que merezcan crédito alguno: el primero es el padre de la ufología soviética; el segundo ha anunciado el hallazgo de radiactividad en Tunguska tantas veces como las que ha acabado retractándose.
La explosión de Siberia es un enigma no porque hubiera alienígenas de por medio -que no los hubo-, sino porque cien años después se ignora todavía qué la provocó, si un asteroide o un cometa. Los últimos cálculos apuntan a que el culpable fue un objeto de unos 20 metros de diámetro que estalló a entre 5 y 10 kilómetros de altura. La energía liberada fue equiparable a la de 400 bombas como la de Hiroshima y la onda de choque arrasó una superficie de bosque equivalente a Guipúzcoa. Por fortuna, el objeto de Tunguska cayó en una región deshabitada. Puede que la próxima vez no sea así.







Bochica, el Noe Colombiano


La tradición juega un papel muy importante en la cultura colombiana, sobre todo en las actuales comunidades indígenas cuyas costumbres poco tienen que ver con las tradiciones cristinas. Una de estas tradiciones que encontré en una fuente que parece fidedigna y seria cuenta la historia de uno de los dioses más importantes de los Chibchas que habitaban la zona del altiplano cundiboyacense. De todas formas, en mi oponión, la historia contiene demasiadas conincidencias con la religión católica, algo que parece poco probable debido al hecho de hablar de una cultura totalmente diferente de la nuestra y la época mucho más antigua de la llegada de los españoles cristianos a las tierras americanas.
El mito cuenta que en los tiempos remotos cuando todavía la Luna no acompañaba a la Tierra en la meseta colombiana vivía el pueblo Chibcha. Vivían en una tierra pródiga que sin mucho esfuerzo daba dos cosechas al año. Los Chibchas se desarrollaron muy rápido y pronto olvidaron de sus dioses. Dejaron de trabajar, peleaban mucho entre sí y solo se ocupaban de los placeres. En esta situación, Chia, la diosa de la noche, pidió un fuerte castigo para ellos, pero Suá, el Sol y Bachué, la Naturaleza, decidieron darles otra oportunidad. Soplaron sobre la Tierra y engendraron una parte de su deidad en el vientre de una mujer pura y hermosa, esposa de un artesano. De este soplo divino nació un niño al que llamaron Bochica, hijo del Cielo.
Bochica creció como un dios civilizador de los indígenas, muy parecido al dios peruano Manco-Capac y el mejicano Quetzalcoatl. Les enseñó a los indígenas a sembrar, a fabricar casas, a tejer en algodón y el fique, a cocer el barro y hacer ollas, a construir redes para coger los peces en los lagos y en los ríos, a fabricar arcos y flechas para cazar en los bosques, les dio el calendario, códigos de respeto, de convivencia y les enseñó a amar los dioses.
Cuando el pueblo empezó a vivir tranquilo, Bochica desapareció. Pero no había pasado mucho tiempo, cuando los Chibchas volvieron a sus malas costumbres. Para castigarlos los dioses enviaron una sequía tremenda y luego una inundación. Cuando las aguas bajaron, los pocos sobrevivientes vieron llegar entre la bruma que se levantaba al amanecer, un anciano de larga barba que caminaba ayudándose con un bastón.
Bochica otra vez se ocupó de su amado pueblo. Le regalo el fuego que secó sus ropas, que cocinó sus alimentos, que les calentó en las noches… y se quedó con ellos. Cuando sintió que se le acercaba la muerte, se escondió en la montaña.
Después de la muerte del dios ocurrió algo increíble. El monte empezó a emanar un brillo profundo como el fuego que Bochica había entregado a sus hombres después del diluvio. Las piedras brillaban, pero no de color rojo, sino verde como la selva y como el agua de la laguna. Este era el alma de Bochica y su tumba se había transformado en un inmenso depósito de esmeraldas.
Esta es la historia del Bochica, un anciano de barba larga y blanca, de piel blanca y ojos azules, envuelto en una manta grande que lo cubría hasta los pies y con una varita de oro en la mano que sacrificó su vida para darles lo mejor a su amado pueblo Chibcha y para quedarse en su memoria para siempre. 






Biblia y extraterrestres


La referencia a ovnis y extraterrestres en los tiempos bíblicos es constante,..... cuando se lee la Biblia con predisposición favorable para ello, aparecen.
Hay muchas menciones de ángeles pasajeros o mensajeros, y como no se dice que tenían alas, es permisible identificarlos como extraterrestres.
Esta interpretación es viable, ya que, en muchas ocasiones se menciona, la Biblia se refiere a ellos como a seres de otros mundos. Ningún pasaje del Antiguo o Nuevo Testamento muestra extrañeza cuando menciona el encuentro de tales seres. Parece que fué una cosa normal cruzarse en el camino con un extraterrestre o ángel.
Los "vehículos voladores" también parecen haber sido presencias a las que los antiguos se acostumbraron. De esta forma, es fácil encontrar que la Biblia contiene relatos cuya interpretación ufológica podría reflejar la existencia de "vehículos que han llegado del cielo". En el lenguaje de hoy se trata de "platillos volantes" y de sus "naves nodrizas". El Antiguo Testamento está lleno de tales referencias. Allí se les llama "bolas de fuego", "torbellinos" en llamas, "barcas de nubes que vuelan"; y existen otros nombres, como "nubes fluorescentes", "nubes pesadas", "arcas voladoras", etcétera.
En el Nuevo Testamento la referencia se limita en casi todos los casos a "nubes". Sería prácticamente imposible averiguar cuándo aparecieron los "vehículos que han llegado del cielo" en contacto con la historia bíblica. Es de suponer que sus primeras llegadas coinciden con los primeros adelantos de una supercivilización en diferentes partes del mundo.
¿Acaso vinieron los primeros extrahumanos para curiosear y observar la vida cotidiana de los primeros hombres, los " sapiens", que estaban mostrando sus primeras señales de inteligencia?
El hecho es que los descubrimientos arqueológicos muestran la posible existencia de los primeros contactos entre humanoides de origen extraterrestre y seres de la Tierra. Gigantes, mutantes, extraterrestres.
Se han descubierto restos arqueológicos de esqueletos de "visitantes" en China, Tíbet y la India, que deben tener una edad aproximada de cuarenta y cinco mil años. Y lo extraño es que ya tenían a su lado "platillos", cada uno apto para ser ocupado por un solo pasajero.
Todas estas referencias aisladas pertenecen, claro está, a una época que debemos considerar prebíblica. Los primeros rasgos de una influencia de visitantes extraterrestres los debemos situar en Palestina, en plena época del reinado judío. Lo que, desgraciadamente, resulta prácticamente imposible es la reconstrucción de un calendario de "visitas" extraterrestres anterior a la huida de los judíos de Egipto, que se supone tuvo lugar en el siglo XIII o XIV antes de Jesucristo.
Todo lo que sucedió anteriormente a esto es tan nebuloso en su orden cronológico que cualquier intento de ordenar los acontecimientos según sus respectivas fechas es un afán de buscar caprichosamente una confusión inevitable. El orden cronológico en Israel nos lo cuenta el Antiguo Testamento; pero, naturalmente, sin indicación de fechas concretas. La primera mención de la existencia de seres "distintos en la Tierra" la hallamos en el primer libro de "Moisés" (Génesis), en el capítulo 6. Allí dice:
"Cuando la humanidad comenzó a multiplicarse sobre la faz de la Tierra y les nacieron hijas, vieron los hijos de Dios que las hijas de los hombres les venían bien, y tomaron por mujeres a las que preferían de entre todas ellas…"
Los nefilim (en hebreo, gigantes) existían en la Tierra por aquel entonces (y también después), cuando los hijos de Dios se unían a las hijas de los hombres y ellas les daban hijos: éstos fueron los héroes de la antigüedad, hombres famosos. La explicación que proporciona la Biblia en sus notas marginales es que estos "hijos de Dios" no han sido hijos carnales de Dios, sino sus acompañantes, comúnmente citados como "ángeles", palabra hebrea que significa lo mismo que mensajeros.
En ninguna parte se dice que poseían alas. Esta añadidura al cuerpo humano parece ser posterior, invento de los pintores.
Que verdaderamente existían los gigantes está comprobado por las excavaciones descubiertas de esqueletos de hombres gigantescos, en todos los continentes. Dejando por un momento la historia, más o menos clásica, sobre estos "hijos de Dios", y adentrándonos en la historia más de realismo fantástico, nos encontramos con una sorprendente versión que proporciona Robert Charroux en su libro "El enigma de los Andes", sobre estos extraños gigantes. …
"Los gigantes de la Biblia eran realmente seres superiores, ya que engendraron la élite de los pueblos: Reyes, héroes e iniciados." Esto es lo que relata el Génesis, capítulo VI, versículo 4:
"Existían por aquel tiempo en la Tierra los gigantes, y también después, cuando los hijos de Dios se llegaron a las hijas del hombre y les engendraron hijos, que son los héroes, desde antiguo varones renombrados."
Henos aquí, pues, en presencia de una explicación sobre los gigantes que basta aplicar al reino animal para tener la clave del enigma. En primer lugar: ¿esos "hijos de Dios" llegados a la Tierra para raptar a las hijas de los hombres o violar a las mujeres, no fornicaron quizá con algunas bestias?
¡En nuestros días, todavía, esas prácticas anormales son corrientes entre la gente obsesa y en núcleos rurales, y con mayor motivo lo fueron entre unos seres privados de sexualidad desde hacía mucho tiempo!
Los cosmonautas pudieron muy bien engendrar hijos monstruosos, semihombres, semicaballos, semicabras, semivacas… ..semimonos,..... (yetis),......etc....Por otra parte, la riqueza pecuaria que dejaron en la Naturaleza terrestre debió, antes de desaparecer o de aclimatarse, y en consecuencia de crecimientos naturales perturbados, o de acoplamientos extraordinarios, pasar por fases de la monstruosidad física derivada forzosamente.
Así se explica, quizás como mitología, esos humanos gigantescos, esos hombres caballos (los centauros), esos hombres toros (el Minotauro), esos faunos de piernas de chivo, esa esfinge con cabeza de mujer, esas gárgolas, esas sirenas, etc.
¿Por qué no seguir considerando que la Tierra fue una especie de parque zoológico y jardín botánico de una humanidad extraplanetaria?.
¡Todo se enlaza , se ilumina y se vuelve lógico!
Unos comandos de hombres llegados de otro planeta aterrizan en nuestro Globo y aportan una civilización, semillas de plantas desconocidas y especímenes de animales que ellos esperan aclimatar.
Ciertamente, encuentran terrestres, y tratan, o bien de colonizarlos, o de integrarse con ellos, pero no sin riesgos, sin pagar el tributo de sangre, ya que esos cosmonautas no son biológicamente idénticos a nosotros.
Su unión con las mujeres de los hombres producirá, pues, hijos diferentes, que los terrestres normales; o sea, con la distorsión y deformación del tiempo: gigantes o mutantes, hombres comunes, sencillos, entidades híbridas, otras ideologías,........otras filosofías.
La existencia de tales seres, gigantes o no, antes del Diluvio llamado universal, es atestiguada por todos los pueblos antiguos
(En una gruta de Atguetca, cerca de Mangliss, Antigua URSS se han encontrado esqueletos de hombres que miden de 2,80 a 3 metros). Según una tradición de los indios choluta, consignada en un manuscrito del Vaticano "antes de la gran inundación que tuvo lugar 4.008 años después de la creación del mundo, el país de Anahuac estaba habitado por gigantes; los que no perecieron fueron transformados en peces…".
En Egipto "los gigantes estaban en guerra con los hombres, y emigraron revistiendo formas de animales.Los rabinos judíos han tratado de establecer, según recuerdos demasiado lejanos para ser exactos, que la talla del primer hombre alcanzaba varios centenares de pies. La propia Biblia habla detalladamente de los gigantes, y en especial del último de ellos, el rey de Basang, Og, que pereció en su lucha contra Moisés.
Ese Og, semilegendario, debió de tener descendientes, ya que los hebreos tuvieron que sostener contra ellos muchas guerras todavía.......
Los antiguos tailandeses pretendían que los hombres de las primeras épocas eran de una talla colosal; y los nórdicos, refiriéndose a tradiciones hiperbóreas, dicen que los primeros seres de la creación eran altos como montañas.
Sin embargo, teniendo en cuenta el "engrandecimiento", que es un hecho habitual en la leyenda, en la imaginación y en la época, cabe pensar que esos gigantes antiguos superaban apenas los dos metros de estatura, e incluso menos como el caso de los Dropa en China.
Un numismático e historiador del siglo XVII, Nicolás Henrión, hizo en este sentido un interesante estudio, a la vez que curioso, que relatamos por su pintoresquismo. Según una cierta ley de decrecimiento, Henrión determinaba -eso decía- con una exactitud rigurosa las variaciones de la talla de los hombres desde su creación original. 

De ello se deduciría que Adán "debió de medir" unos 49 metros;
Noé, 31 metros;
Abraham, 8 metros;
Moisés, 4,5 metros;
Hércules, 3 metros;
Alejandro; 1,80 metros
y César, 1,5 metros etc., etc.

También la mitología griega aporta una clara indicación que milita a favor de la tesis de hombres extraplanetarios más altos y más inteligentes que los hombres de la Tierra. En efecto, los gigantes eran invencibles, y ni siquiera los dioses podían derrotarlos, excepto con el apoyo de los mortales; lo cual, si tenemos en cuenta la exageración, muy bien podría referirse a seres mucho más civilizados que los terrestres y que, por tal motivo, parecerían invulnerables.

La profecía de Jika
La voz de Jika exhortó un día a los Hijos del Sol a la resignación: "He aquí que vais a perecer junto con nuestras divinas costumbres y nuestros templos y nuestra ciencia sagrada. "Pues la Tierra pertenece a la raza perversa, a sus hijos malditos, y sus abominaciones trastornarán los astros en los siglos de tinieblas.
"Pero no temáis; su declive vendrá a la hora marcada, y los Hijos de la Luz prepararán el retorno de los Hijos de los dioses. "Entonces nos fuimos a la otra parte del mundo… Entonces llegamos a extensiones bellas y fértiles donde los hombres de la raza perversa habían construido ciudades grandiosas; sus conocimientos y costumbres eran aún divinas.
"Y he aquí que no levanté casa sobre el suelo lejano. Llegué, más allá del océano, a una ciudad real, de puertas de oro. Allí establecí mi morada. Allí viví entre los sabios de la raza inferior…
Entonces vino el gran espanto sobre una parte de la Tierra. "Los reinos divinos se hundieron bajo las olas furiosas; y el mundo perteneció a los hijos de las tinieblas…
"Y he aquí que en los tiempos en que mi vida alcanzó setecientos años, el Gran Príncipe vino a mí y me ordenó dejar un hijo de mi raza, consagrado a nuestra ciencia y que supiera leer en los textos sagrados… Yo, Jika, obedecí (con la hija del Gran Príncipe)… vertí en la mente del niño nacido de mi sangre, desdeñado por mi corazón la ciencia de mis padres. Y he aquí que corrompí los textos, y no entregué los secretos…
" El relato del semidiós termina con una profecía que deja entender que después del próximo fin del mundo, que linda con los años "2000", pueblos del espacio, seres extraterrestres, volverán a la Tierra para comenzar una nueva ronda:
"He aquí: soy para siempre. Y sé y llevo en mí el secreto de los mundos, y lego a mis descendientes la profecía del semidiós que fue para mí maestro de maestros. Y todo ocurrirá así para el espanto del mundo en los tiempos venideros, tiempos de calamidades, antes de que se aproximen al suelo en convulsión mis hermanos y los dioses, hijos del Rey-Sol …
Fortunas inauditas saldrán del seno de las aguas. Se saqueará la Naturaleza… donde vastas zonas de silencio absoluto salvarán a aquellos a los que atormente el delirio del espíritu…"Dios será violado en su prodigioso poder, a pesar de las distancias que se acortarán en el espacio. Y enormes cataratas sumergirán a los pueblos.
"Sin embargo, antes de que los hombres de mañana vean abrirse ante ellos el abismo infernal; antes de que formen ellos también parte de la leyenda, las huellas de humanidades superiores y primeras serán encontradas hasta en sus más ínfimos detalles y estudiadas a la luz del día.
"El agua, la tierra y las montañas entregarán el secreto de las razas antiguas y la historia de un monarca único: Jika, hijo de los dioses… "Buscad en el corazón de océanos y mares, bajo la arena de las tierras áridas, en el vientre profundo de las montañas, bajo las pirámides más altas del globo…
" Finalmente, último punto: el trono de los semidioses corre peligro de ser descubierto en el fondo de un océano… Hallamos en "Le livre du Paranormal", de Jimmy Guieu, el texto íntegro de la saga legada en el curso de las generaciones a Lysianne Delsol, que es quizás una descendiente de Jika. "Supongo -dice Lysianne Delsol- que la profecía ha sido suavizada por numerosas traducciones. La última, del español al francés moderno, fue realizada, hacia 1830, por un erudito musulmán: Ismael Hassan."
Conviene notar asimismo las extrañas coincidencias que, en la Biblia, el Libro de Enoch y la Saga de Samirza Rucatl, proporcionan la certeza de que la primera civilización terrestre fue aportada por el pueblo de las estrellas, tesis que corroboran los descubrimientos arqueológicos contemporáneos, así como la preocupación que tienen desde ahora los gobiernos por ocultar y estudiar, sin una postura previa, el prodigioso problema de los ovnis y las entidades extrahumanas.
Relatos más directos están reflejados a través de la lectura del propio libro de Enoch, en donde en sus páginas se pueden leer mensajes tan sustanciosos como el que citamos a continuación:
El libro de Enoch se compone de cinco partes: la caída de los ángeles; el Libro de las Parábolas; el Libro del Cambio de las luminarias del cielo (sol, luna, estrellas); el Libro de los sueños, y el Libro de la exhortación y de la maldición. El comienzo, sobre todo, es interesante en la medida en que narra que unos visitantes llegaron en un momento dado a la Tierra, amaron a las mujeres de los hombres, les revelaron ciertos secretos y, finalmente, fueron castigados por su señor.
A esos visitantes, el Libro de Enoch los llama de diferentes maneras: ángeles, santos, santos del cielo, vigilantes del cielo, santos vigilantes, espíritus, etc. El sentido de esas denominaciones es claro. Son los representantes de "Dios", los que están encargados de la marcha del mundo, los que dan a conocer a su señor lo que ocurre en él.
Ahora bien, doscientos de ellos traicionaron su misión. Se dan cuenta de que entre los hijos de los hombres, hay "hermosas muchachas". Y los ángeles, hijos de los cielos, las vieron y las desearon, y se dijeron entre sí:
"Vamos, elijamos mujeres entre las hijas de los hombres y engendremos hijos." (o solo fornicar). Así nos enteramos de que esos visitantes son sexuados. Nos enteramos también de los nombres que algunos de ellos, los jefes, llevan: Semyaza, su príncipe, y después Arakib, Aramiel, Kakabiel, Tamiel, Ramiel, Daniel, Ezequiel, Baraquiel, Asael, Aramaros, Batariel, Ananiel, Zaqile, Samsapeel, Satariel, Turiel, Yomeyal y Arazeyal.
Son jefes de "decenas", lo cual permite suponer una organización militar. (astronautas militares de la prehistoria).
Los doscientos ángeles se unen en la conspiración por un juramento, y de pronto las uniones con las hijas de los hombres se consuman. De ellas nacerán gigantes, mutantes, monstruos, etc,... de costumbres sanguinarias, que después de haber asolado la Tierra y perseguido a los humanos, se devorarán entre sí. Mientras tanto, los doscientos ángeles han aceptado revelar a los hombres toda su tecnología, en particular la del metal:
"Azarel enseñó a los hombres a fabricar las espadas y las lanzas, el escudo y la coraza del pecho, y les mostró todos los metales y el arte de trabajarlos." 

Un diluvio aniquilador
Pero el conocimiento no es, sin duda, bueno para los hombres, pues Dios se enfureció por esas revelaciones. Con el Diluvio, decidió limpiar la Tierra.Enoch, un hombre fiel a la ley del Señor, es encargado por los culpables de interceder en su favor cerca de Dios. Para presentar su informe. Enoch es invitado entonces a un gran viaje. Es trasladado a alguna parte donde se le muestra toda la mecánica celeste, los motores que hacen girar la inmensa máquina del Universo. Constituyendo la segunda parte, el Libro de las Parábolas relata sus viajes (o sus visiones, como ustedes prefieran). Enoch cuenta lo que ha visto de la morada de Dios y vuelve a hablar de los secretos de la mecánica celeste. Percibiendo el futuro, describe incluso cómo un día unos carros traerán a los judíos de su dispersión. Algunos pasajes evocan ingenios voladores, que producen un ruido formidable, otros silenciosos.
Hay motivos sin duda para sentir una gran inquietud, sobre todo si nos refrescamos la memoria y recordamos que se trata de una época en que no se conocía ningún motor.
Dice Enoch: "Vi otro ejército de carros en los que estaban montados hombres. Y ellos iban sobre los vientos, de oriente y de occidente en dirección al mediodía. Se oía el rodar de sus carros y cuando ese tumulto se produjo, los santos cayeron en la cuenta del cielo, la columna de la Tierra fue estremecida por su base y se oyó de un extremo al otro del cielo durante un día." (Enoch, Libro XII, 1 y 2).
En la tercera parte, Enoch expone de una manera más metódica las leyes de los astros que le ha revelado el ángel Uriel: ley del Sol y ley de la Luna, ley de los doce Vientos. Todos los fenómenos son vistos por Enoch como si los estuviera sobrevolando. Describe, la Tierra, las montañas y los ríos como si estuviera situado encima de ellos. Es uno de los misterios mayores de este relato.
No hay que exagerar, sin embargo, la importancia de los conocimientos aquí enunciados. Si bien el punto de vista del observador, en situación elevada, es original, y si los ingenios de transportes son fantásticos, habrá que convenir que las matemáticas y la astronomía del autor son débiles.
Encontramos nuevamente todas las leyendas de la época y, en algunos aspectos, parece incluso que Enoch ignora o mezcla los conocimientos de su época. Por ejemplo, atribuye a los años lunares unas veces 354 y otras 364 días. Para los años solares, que les da 364 días y por otra parte olvida los días interpuestos.
¿Cómo apreciar actualmente el conjunto del relato? Nos guardaremos bien de hacerlo aquí, tanto más cuando algunos se han dedicado ya a esta tarea.
Un ejemplo es el del investigador Robert Charroux, siempre al acecho de lo extraordinario; ve en el relato, por supuesto, un testimonio sobre la llegada a la Tierra de unos extraterrestres en una época remota. Estos seres, bastante semejantes a la especie humana, ya que pudieron acoplarse con las mujeres, viajaban por el espacio interestelar. De pasada, enseñaron a los hombres algunos elementos de tecnología, como el arte de los metales. Otros conocimientos, astronómicos especialmente, no pudieron ser transmitidos, ya que los hombres no sabían bastantes matemáticas para comprenderlos.
El Libro de Enoch los menciona, pero, solamente desde un punto de vista poético. Aun cuando no se coincida con la tesis de Robert Charroux, el Libro de Enoch no pierde su interés. Descubre un monumento histórico de primera importancia sobre la "ciencia judía", mostrando cómo el pensamiento de esa época trató de mezclar unas hipótesis sobre el mundo físico tomadas de la Biblia con la cosmología babilónica. Es, al mismo tiempo, un texto poético indiscutible. Aun cuando ha sido considerado apócrifo, y por lo tanto, ha sido amordazado por los teólogos, eso no debe ser visto en todo caso como referido al relato de los "extraterrestres", absolutamente canónico, que nos aporta a este respecto una descripción quizá más extraña.

Interesante, antes de seguir estudiando otras hipótesis sobre los gigantes, es conocer la de un sacerdote, y nadie mejor que la del autorizado investigador de estos temas, el ex sacerdote jesuita Salvador Freixedo, hombre profundamente enterado del tema religioso en torno a los ovnis, que nos da en este caso su versión en torno a los gigantes y a la Biblia.
Dice Salvador Freixedo en su libro titulado "Extraterrestres y creencias religiosas": "No quisiéramos que la resistencia de algunos lectores a admitir la Biblia, o sencillamente nuestra interpretación de ella, influya en el juicio que se hayan de hacer del conjunto de la obra. Por lo tanto, pediríamos al lector que admitiese este capítulo como un paréntesis en el que el autor expresa sus conjeturas y sospechas y se hace eco de las de otros investigadores.
"Preguntábamos en el capítulo anterior: ¿por qué la Biblia no habla de estas cosas si tan importantes fueron en la antigüedad? ¿Por qué no nos habla de estos dioses-hombres, si tanta influencia tuvieron en el inicio de las religiones y las culturas?
"Esta pregunta resume la prejuicida manera de pensar que impide al que la tiene llegar a la verdad, cegándole para no ver los hechos o para no saber interpretarlos. Porque la verdad es que la Biblia habla en muchas ocasiones y de muy diversas maneras de hechos y personas que tienen una estrecha relación con todo el mundo extraterrestre.
En concreto, la Biblia habla clarísimamente de seres superiores, extraños a la raza humana, que se mezclaron con ella. "Antes de entrar en materia queremos dejar constancia de que el tema de este capítulo es de tal interés y trascendencia que merecería un libro aparte, ya que de ser ciertas las sospechas que aquí apuntamos, un cristiano con un poco de lógica no tendría más remedio que replantearse de nuevo todo el problema de su fe, en su contenido y, sobre todo, en su forma. Y de no ver tal necesidad, no habría más remedio que llegar a la conclusión de que su mente y su alma están sumidas en un triste letargo.
"Continuemos con los famosos versículos del Génesis en los que se habla de los "Hijos de Dios". Leemos en el capítulo 6, vers. 1 y 2: "Cuando los hombres se habían multiplicado sobre la tierra y habían procreado hijas, viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas escogieron de entre ellas por mujeres a las que quisieron". Lo primero que tenemos que notar es que esto se narra precisamente en el Génesis, cuando se refieren los orígenes del mundo y del género humano. No se cuenta posteriormente como una leyenda o creencia antigua; se narra como historia y se coloca en el sitio que cronológicamente le corresponde. (y se repite varias veces)."Es curiosísimo ver cómo, a lo largo de los estudios bíblicos, este texto del Génesis ha constituido un verdadero rompecabezas para todos los exegetas a partir de los Santos Padres. No saben qué hacer con él, y los más sinceros confiesan que no se imaginan lo que quiso significar Moisés al decir "los Hijos de Dios". Instamos al lector a que abra por sí mismo cualquier Biblia y lea el extraño texto, pensando que sus escritos llevan ahí, como palabra sagrada, bastante más de tres milenios, sin que los hombres parezcan haberse dado por enterados. Instamos, asimismo, al lector a que continúe leyendo en el mismo libro del Génesis, capítulo 6, vers. 4, y se pregunte qué significan estas palabras:
"Por entonces, y también en épocas posteriores, cuando los hijos de Dios cohabitaron con las hijas de los hombres y éstas tuvieron hijos, aparecieron en la tierra los gigantes. Estos son los esforzados varones de los primeros tiempos, los héroes famosos". ¿Quiénes son estos gigantes? ¿Una leyenda o un mito más recogido por Moisés?.De ninguna manera. Se han encontrado esqueletos de hombres gigantes en todos los continentes. Y no precisamente pertenecientes a individuos aislados. Tal como sucede hoy. En el norte de Africa se ha encontrado un verdadero arsenal de espadas, lanzas y otros instrumentos, gastados por el uso, de tales dimensiones que para poder usarlos habría que tener por lo menos tres metros de estatura. Ahórreme el lector el escribir los nombres de todas las localidades en donde se han encontrado semejantes restos y sepa que desde 2,50 metros hasta 6 metros y más tiene una amplia gama para escoger. Lástima que la ciencia oficial, que ha gastado tantas energías en lanzar hipótesis inseguras -pero que encajaban con sus teorías- sobre fragmentos de maxilares, se haya encogido de hombros ante estos sorprendentes hallazgos. Es verdad que despreciar un "mito" fosilizado tiene muy poco de científico. Y más aún, cuando es un "mito" de seis metros de largo, y muy frecuentemente con seis dedos en lugar de cinco…
"Si estos gigantes fueron reales, ¿por qué no habían de ser reales también los famosos "hijos de Dios" con los que la Biblia los relaciona? Y dando nosotros un paso adelante, ¿por qué no identificar a los "ángeles" que encontramos en la Biblia, en determinadas misiones concretas, con los famosos "hijos de Dios"? …
Finalizamos nuestra búsqueda de rastros de gigantes o extraterrestres en la Biblia, con un interesante trabajo realizado por Walter J. Langbein y Willi Dünnenberger, aparecido en la revista Mundo Desconocido correspondiente al núm. 36 del mes de junio de 1979, donde ambos investigadores analizan en profundidad el tema de la mano del maestro de ambos, Von Daniken:
"Por lo visto, a los "hijos de Dios" (los extraterrestres) les estaba prohibido mezclarse con los humanos. Pero una tripulación entera de 200 hombres contravino esta orden y, en acuerdo secreto, decidió infringir las leyes y cargar solidariamente con las consecuencias. La cita de Enoch prueba también que los "hijos del cielo" superaban claramente a los humanos en cuanto a conocimientos, pues los ángeles caidos se convirtieron en los maestros de los humanos
Por el contrario, parece totalmente increíble la afirmación de que los gigantes midieran "3.000 brazas". Algún transcriptor posterior debió haber añadido, asustado, varios ceros de más. 

"Aquel desigual apareamiento dio origen a unos gigantes o mutantes. Para que dicho engendro pudiera dar lugar a un nacimiento, era preciso que el número de cromosomas de los extraterrestres coincidiera con el de los terrestres. De ello podemos sacar dos conclusiones:
"a) Ya antes de la visita de los extraterrestres relatada por Enoch debió haber existido otra visita. En esa (¿primera?) visita los extraterrestres debieron haber adaptado al primitivo homínido mediante una mutación artificial. Una manipulación genética de este tipo es efectivamente factible. (ahora se puede hacer).
"b) El número de cromosomas de los extraterrestres y los terrestres debió haber coincidido desde un principio. Existen dos posibles explicaciones a este "milagro": el código genético para "inteligencias" sólo admite -en condiciones prebióticas iguales- el mismo número de cromosomas (Así un óvulo maduro tiene 22 autosomas más un cromosoma X o Y. 2 x 22 = 44 autosomas + cromosomas genéticos = 46 cromosomas en cada célula.
Un autosoma es un cromosoma que, a diferencia de los cromosomas genéticos, aparece por parejas en las células correspondientes de ambos sexos). "Segunda variante: los extraterrestres no eran tales, sino que procedían de nuestro propio pasado terrenal. (Teoría del desplazamiento cronológico.) Puesto que en la mitología aparecen tan numerosas documentaciones sobre los dioses gigantes, hay que plantearse estas preguntas:
¿Existieron realmente? ¿Fueron sólo creación de la fantasía? ¿Los gigantes vivieron en persona entre nuestros antepasados? ¿Quién tiene razón, la mitología o la actual antropología, quién duda en incluir a los gigantes prehistóricos en sus estudios?... …"Esto puede quedar demostrado por las duras huellas que los gigantes dejaron a su paso por todos los continentes. A continuación, algunos ejemplos, que han sido tomados expresamente de lugares geográficamente diversos: En Norteamérica, en el lecho del río Paluxy, cerca de Glenn Rose (Texas) han sido puestas al descubierto huellas gigantes de pisadas de 54,61 cm. de largo por 13,97 de ancho. Curiosamente las citadas huellas se encuentran en medio de pisadas de dinosaurios, en una capa geológica de hace aproximadamente 140 millones de años." Así, hallazgos científicamente admitidos son los del "gigante de Java" y del "gigante de China meridional". En Oriente medio, en Siria, a 6 km. de Safita, los arqueólogos descubrieron picos con un peso de 3,8 kg. También en Africa, concretamente en Ain Fritisa (Marruecos Oriental) se han descubierto picos de 32 X 22 cm. y 4,2 kg. de peso. Finalizamos nuestro ejemplo con los restos de tumbas de gigantes, encontrados en Chenini (Túnez) de esqueletos que miden más de 3 metros. …
" De acuerdo con la tradición mitológica, los gigantes eran descendientes indeseables de "los celestiales". Las mitologías citan exclusivamente gigantes varones; no hablan para nada de mujeres gigantes. Esto no significa necesariamente que no nacieran niñas gigantes, pero de todos los datos de los antiguos se saca la impresión de que estas niñas gigantes, si las había, constituían un inquietante minoría.
Tales defectos genéticos en una raza no son infrecuentes. En la cuenca del Amazonas existen tribus de indios donde desde hace generaciones por cada cien hembras sólo nace un varón. Tales tribus refrescan su sangre atacando tribus vecinas, en las que raptan jóvenes y hombres con la esperanza de equilibrar la relación varón-hembra. Pero incluso en nuestros países civilizados todavía perdura hoy en día un superávit de mujeres en una relación de 3 a 1 (tres mujeres por cada hombre).
" Los gigantes de la edad de piedra se hallaban ante un problema insoluble. Para poder cohabitar, los gigantes estaban obligados a buscarse hembras de estatura normal. Así pues, hubo que ir a la caza de la hembra. Como es natural, los hombres se opusieron vehementemente a tales violaciones. Por una parte, porque sabían que las mujeres así embarazadas morirían al dar a luz a los gigantes; por otra parte, porque por razones obvias los varones lucharon en defensa de sus madres y sus amantes.
Un relato en escritura cuneiforme procedente de Nyppur, y traducido por N. S. Kramer, nos habla de una violación de esta clase: "Mi vagina es demasiado pequeña, no entiende la cópula; mis labios son demasiado pequeños, no saben besar…" Pero parece ser que no fueron sólo los terrenales quienes contribuyeron al ocaso de los gigantes. La tradición nos lleva a sospechar que los propios "dioses" contribuyeron a la aniquilación de aquellos engendros ilegales.
Enoch, el profeta antediluviano que con mayor precisión reflejó los acontecimientos de aquellos tiempos, refiere incluso que los hombres llevaron su disputa con los gigantes ante "el más alto". Los hombres piden que su disputa con los gigantes sea llevada ante el más alto, y así sucede. Entonces los arcángeles dijeron al Señor: "Semiasa… y sus compañeros… han bajado a la Tierra y han cohabitado con las hijas de los hombres, y se han marchado con ellas y les han revelado todos los pecados. Pero las mujeres parieron gigantes y de este modo la Tierra entera se ha llenado de sangre y de injusticia…" A lo cual el más alto contestó: "La Tierra entera se hundirá y un diluvio está a punto de caer sobre la Tierra y todo cuanto se encuentre sobre ella desaparecerá. Comunícaselo (dirigiéndose a Lamech, un antepasado de Noé), para que escape y para que sus descendientes sobrevivan en lugar de todas las generaciones de la Tierra…" De forma a la vez lapidaria y precisa, Baruch relata el fin de los gigantes: "El más alto llevó el diluvio a la Tierra y exterminó toda carne y también a los 4.090.000 gigantes. Las aguas superaban en 15 brazas a las montañas más altas." (El supuesto Diluvio Universal)







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