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domingo 22 de enero de 2012

Alineación Planeataria... estrella de Belén


En noviembre del año 2004, una serie de alineaciones planetarias engalanaron los cielos del amanecer cada mañana hacia el oriente del 4 al 11 de noviembre. Marte, la Luna, Venus y Júpiter estuvieron cambiando velozmente de posición en una sucesión de posiciones que fue cada día diferente. Venus y Júpiter no habían estado tan cerca desde hace más de 2,000 años, y que bien una conjunción similar a la del 4 y 5 de noviembre de 2004 pudo haber sido la “estrella de Belén” que guiara a los magos de oriente para llevar sus ofrendas al niño Jesús.

¿Qué fue la estrella de Belén?
Buena pregunta, hasta el momento nadie sabe qué fenómeno celeste guió a los magos de oriente hasta Belén. Pudiera tratarse de un cometa, una supernova, una alineación planetaria o algo más. ¿Podemos descartar o confirmar algunos de estos cuerpos? Depende de su naturaleza... veamos.
Los cometas son cuerpos que orbitan al Sol y por lo tanto pertenecen al Sistema Solar. Provienen de regiones alejadas y frías. Al estar hechos de hielo, la radiación solar “despierta” a los gases congelados y éstos salen disparados con gran fuerza de su superficie, dando al cometa un aspecto muy variado, según su distancia al Sol, a la Tierra y la perspectiva desde la cual es observado.
Las supernovas son estrellas que explotan súbitamente por un “problema” de sobrepeso. Estrellas como el Sol no pueden explotar, pero las estrella más masivas de la Galaxia (20, 30 o 40 veces más masivas que el Sol) alcanzan temperaturas y presiones elevadísimas y se vuelven inestables. Estas estrellas calientes evolucionan precozmente y mueren al poco tiempo, viviendo “solamente” 5 a 10 millones de años: un suspiro en la escala cósmica. La explosión de una supernova es tan violenta que si alguna estallara cerca del Sistema Solar, sería el fin de la vida en la Tierra. Una oleada de radiación mortífera bañaría a nuestro planeta, esterilizándolo.
Las alineaciones planetarias son muy comunes, suceden cuando desde la Tierra observamos que dos planetas, (o un planeta y la Luna) cruzan su camino en el cielo y parecen reunirse teniendo como fondo alguna constelación del Zodíaco. El movimiento propio de la Tierra, los planetas y la Luna es el responsable de este fenómeno y como los planetas se desplazan sobre órbitas cuyos planos se asemejan, no tardan en repetirse estas alineaciones.
Las alineaciones planetarias o conjunciones podrían ser también interpretadas como la “estrella de Belén”, si bien es cierto que los planetas estaban plenamente identificados unos 2,000 años antes del nacimiento de Jesús. Algunos sugieren que el encuentro entre Júpiter (dios supremo de los Romanos) y Saturno (dios del Tiempo y padre de Júpiter) sobre Piscis fueron interpretados como el anuncio de la llegada del Hijo de Dios, sin embargo esto sucedió en el año 7 antes de nuestra era (con una anticipación de 5 a 12 años de la fecha en cuestión). Curiosamente, un año después, Marte (dios de la Guerra) se unió a Júpiter y Saturno (¿formando una Trinidad?) Resulta interesante encontrar estas coincidencias, si bien una conjunción es visible en toda la Tierra y los planetas no señalan un sitio en concreto. Algunos especulan que Piscis representa al pueblo de Israel.
Otra alineación que vale la pena comentarse es la del 17 de junio del año 2 antes de Cristo, en la que Venus y Júpiter estuvieron tan cerca entre sí, que hubiera sido imposible distinguirlos por separado a simple vista. Resulta por demás interesante que los planetas se veían al atardecer (en el Oeste), por lo que un viajero siguiendo esta señal ¡tendría que provenir desde el oriente! Además (¡y esto se pone mejor!), la conjunción aconteció sobre la constelación de Leo, muy cerca de la estrella Regulus (diminutivo en latín de la palabra “rey”).
Los cometas pueden moverse con relativa rapidez por el cielo y su cabeza brillante puede parecer que señala hacia algún lado (alguna vez se pensó que un cometa era el dedo acusador de Dios contra los pecadores, y el aviso de que vendría un castigo sobre el pueblo señalado). La combinación de los movimientos propios de un cometa y de la Tierra pueden sugerir que un cometa se detiene. (Sucede lo mismo con los planetas y se dice que están brevemente “estacionarios”) ¿Fue la estrella de Belén en realidad el Cometa de Belén? No lo sabemos, el único registro astronómico “sospechoso”de la época fue un cometa descrito por los chinos en el año 5 antes de nuestra era. El cometa fue visible durante 70 días. Otro cometa famoso fue el Halley, que cruzó el cielo el año 12 antes de nuestra era, con una diferencia de 10 a 17 años respecto a la probable fecha de nacimiento.









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